
Las palabras. Ese cúmulo de letras con un cierto orden que, a veces, nos hacer reír, otras llorar, nos ofenden, nos alegran, nos lastiman, nos felicitan,… y otras, simplemente nos parecen indiferentes.
El valor de su significado se lo atribuimos dependiendo de la boca que las arroje, de los labios que las proclamen y del espíritu que las desarrolle. Su importancia llega a los demás reflejada en el espejo del alma y, en ese punto, nos volvemos autosuficientes para pensar y esgrimir qué hacer con ellas: si las utilizamos en nuestro propio beneficio, si les otorgamos una importancia sobrehumana, si las relegamos a los infiernos, si nos hacen sentir diminutos, si les “hacemos ascos” desplegando una sonrisa de desprecio,…
Sí, la autosuficiencia de cada cual es el alma que nos mueve por el mundo, que nos aplasta o nos pone a la altura de todos, aquella a la que nos enfrentamos o es ella la que nos desafía, la que nos coloca un peldaño más arriba o más abajo, la que nos dice cómo somos, cómo pensamos y cómo actuamos,…
No nos convirtamos en pasto de la multitud, no riamos gracias si no existen, no alertemos conflictos si no cocemos su contenido, no intentemos cambiar el mundo porque el mundo nos cambiará a nosotros,…
La autosuficiencia, gran amiga si somos capaces de dominarla y exponerla y, al contrario, cruel adversaria si nos dejamos dominar por espíritus que siguen deambulando por nuestras esquinas. ULISES.
domingo 27 de septiembre de 2009
domingo 23 de agosto de 2009

Años, décadas, tal vez lustros transitarán por la vida para que la concepción y posterior baremación de las cosas se realicen como es debido.
Hoy, pasados los días festivos, deambulan por las esquinas los ya conocidos “entes críticos”. Su misión la tienen muy marcada y demasiado bien instruida. Lecciones que no necesitan demasiado aprendizaje, pero sí una gran dosis de caradura y tunantería.
Los unos, “pierden de vista” su amado pueblo en días festivos, otros se ocultan en cloacas para así evitar la indigestión de sus propias palabras, otros vociferan de espanto presentando a la luz sus negros y desgastados espíritus y, los últimos, esconden con su mano carcajadas de envidia, rabia e intolerancia que a ellos mismos les cuesta arrojar.
Cierto es que son señalados con el dedo, que el tiempo los está sumiendo en el lodo de la desesperación, en el barrizal del aislamiento y en la petrificación de la soledad.
Actualmente se van percatando del grave error que han conservado durante demasiado tiempo, de que no todo es como ellos proclaman utilizando manejos airosos de lengua y brazos, cuál si fueren míticos mitineros ancestrales.
Nada les sirve, nada les colma, sus ojos observan fríamente el lado crítico de las cosas y sus lenguas son las encargadas de “escupirlo”, a la misma vez que ocultan de nubarrones lo más o menos aceptable de las cosas.
Siempre, desde tiempos remotos, han existido. Son una estirpe dura y difícil para la extinción, están tan integrados que cuesta trabajo comprenderlo. No nos queda más remedio que soportar sus vaivenes, sus desdichas, sus vocabularios y sus grandes dosis de creatividad. Mejor se dedicaran a otros quehaceres, los cuales seguro estoy los tienen. Así, al mismo tiempo una brisa pura y fresca de tolerancia y respeto hacia los demás comenzaría a inundar nuestras calles, algo necesario, muy necesario. ULISES.
lunes 3 de agosto de 2009

Castellar, noble ciudad engalanada para recibir de muy buen agrado sus fiestas. Los incesantes comentarios en céntricos lugares de paseo se convierten en inquietantes monólogos vociferados por algunas bocas insatisfechas a causa de diferentes motivos solapados y, a menudo, no descritos por intereses superfluos.
Los grandes “reconocimientos” sobre la tauromaquia, entre otras cosas, dejan perplejos a paseantes y oyentes. Grandes “sementales” taurinos se “aquerencian” en los bancos del paseo y se “amorcillan” utilizando esos “floreos” y “revoleras” dignos de los mejores maestros de la época.
El “brindis” da paso a la colocación de la “taleguilla” y sus bocas comienzan a dar “bufidos” de espanto cuando colocan “banderillas negras” a cualquier ser viviente.
“Bajan la mano” para que la “casta” saque su honor y no se vean obligados a “barbear en tablas” ya que eso les supondría su derrota.
Los “derrotes” y “emplazamientos” son continuos, el fin está cerca. Dan unos “pases por bajo”, se “perfilan” para “entrar a matar” y se lanzan con ahínco… pero los “pinchazos” son incesantes. Al final un “bajonazo” los colma de pitos y gritos. No han “triunfado” en su “ruedo”, la “oreja” sigue formando parte inseparable de la sensatez y la cordura y sus espíritus siguen siendo pobres, muy pobres. Creo, sinceramente, que no van a llegar lejos. ULISES.
martes 14 de julio de 2009

Pues bien, hay decisiones que afectan en gran medida al coloquio y la charla de la que hemos venido haciendo gala en Castellariegos.com. También es reconocible que siempre hemos coexistido con “lumbreras” que rastrean su protagonismo a costa de intentar exterminar todo aquello que les “huele” algo mal, ya sea por un interés o por otro.
Estos “roedores de chapa” siempre se han conservado y mantenido en las mejores familias, tan bien como martillos en aceite. Desde hace siglos están ahí: donde el murmullo susurra, ellos gritan dando palos de ciego; donde la visión es clara, ellos riegan de mierda a todo ser viviente; donde la tolerancia coexiste, ellos demuestran su terquedad absoluta; donde la transparencia reina, ellos manifiestan su sucia responsabilidad; donde luce el trabajo de unas manos limpias, ellos lo apagan con insultos y vituperios;…
Lo han conseguido, han conseguido lo que buscaban: difamar, insultar y amedrentar a todos aquellos que no piensan como ellos y durante el tiempo que se les ha permitido. No han cesado ni con los avisos, lo llevan en la sangre. ¿Esos son los verdaderos castellariegos? ¿Esa es la Democracia que predican? Sus palabras, sus malas formas y sus gestos hacia sus “amados vecinos”, han conseguido que a los castellariegos se nos cierre la puerta más significativa del diálogo y el coloquio que desde hace unos años nos habían ofrecido con un carisma y un anhelo insospechado por y para sus vecinos. Aunque otros lo hayan empañado, esa labor sí es digna de elogio. ULISES
lunes 15 de junio de 2009
Muchos, demasiados son los días que escuchamos y vemos, sin prestar demasiada atención, cómo los medios de comunicación “introducen” por nuestros ojos y oídos “hazañas” del PP por todo nuestro país, hazañas a las que ya estamos sobradamente acostumbrados y que hoy ya no nos sorprenden.
Reconozcamos que en todos los partidos políticos existen calamitosos dispuestos a fructificar sus dotes políticas y, a la vez, servirse de ellas. También es de reconocer que en todos los partidos políticos han coexistido diferentes tipos de personajes que, bien por unas causas o por otras, han sido inculpados por diferentes formas de “autolucrarse” o de lucrar a terceros.
La gran diferencia entre todos esos partidos políticos es que acatan procesos judiciales y posteriores sentencias en su contra, procediendo a la expulsión de esos militantes, y el PP que parece ser no se encuentra en el mismo marco de la Constitución, con las mismas normas y leyes que todos los demás, no se encuentre en la obligación de acatar esos procesos y sentencias, algo que les sirve para que el sistema judicial y los jueces de nuestro país, se sientan coartados por esos millones de votos que el PP se echa a su espalda y que utiliza para bien y para mal.
Esa es la política que el PP desarrolla, política de desgaste en contra de todo y todos y sin acatar lo que supongan medidas judiciales en su contra, como si fueran a ser canonizados en próximas fechas.
El tiempo eclipsará el odio, el rencor, el funambulismo y la beligerancia. Todo es cuestión de tiempo y como dice el refrán: “El tiempo lo pone todo en su sitio”. Ellos también son parte del tiempo, ... Paciencia amigos míos. ULISES.
sábado 30 de mayo de 2009
Allá por el siglo XVIII, los Duques de Medinaceli sellaron un compromiso de concordia con los pueblos de Santisteban, Castellar y Navas para que éstos gestionaran las labores propias de Sierra del Oro (pesca, caza, leña,…). Este acuerdo fue plasmado para que el sustento de estas poblaciones fuera un poquito más sosegado en épocas de bandoleros, hambre y penuria.
Los Ayuntamientos (entidades delegantes de los Duques de Medinaceli) en el transcurso de los años fueron, a su vez, delegando en sociedades dedicadas al uso y disfrute de los recursos cinegéticos, entre otros, de Sierra del Oro.
Desde aquellos tiempos hasta nuestros días, los años han ido proliferando y lo que en siglos pasados, el uso de Sierra del Oro, era una necesidad, actualmente se ha ido convirtiendo en un lujo permitido solamente a unos pocos. La necesidad dio paso a la diversión pagada.
¿Ostentamos el derecho de pasear por cualquier parte de nuestra sierra? ¿Por qué se ha interpuesto la privacidad de algunos lugares solamente para uso de unos pocos? ¿Por qué se otorga el timón de un barco donde viaja todo el pueblo a aquellos que solamente buscan una diversión que incremente su dosis de adrenalina? Claro está, el derecho a la caza y a la pesca está vigente, eso sí, bajo unas mismas normas para todos los cazadores y pescadores, sin excepción y sin ningún privilegio entre ellos ya que todos pagan un mismo canon. ¿Este hecho se está cumpliendo?
Esta pregunta nos deja en la duda a más de un habitante de nuestro pueblo. A la vista está que la propia sociedad de cazadores “Sierra del Oro” está dividida. Las recogidas de firmas en contra de la gestión que se está realizando por parte de la sociedad están patentes. Tengamos claro que la libertad de actuación pudo dar lugar al libertinaje. Tengamos también claro que esa libertad de actuación la otorgan las corporaciones locales. ¿Es el momento de que el agua llegue a su cauce?
La dejadez de algunas corporaciones locales en este asunto, simplemente por claros motivos de “no enredarse”, han provocado un aprovechamiento individualizado de los recursos que nos afectan a los tres pueblos.
La realidad de nuestros días, entre otras muchas cosas, es que las posibilidades económicas de algunos cazadores en Castellar no les otorgan el derecho de caza en la misma sierra que, en su día, concordaron los Duques de Medinaceli para TODOS los habitantes de los tres pueblos.
Todo es mi humilde opinión, como también lo es que el libertinaje no es merecedor de ocupar un lugar en nuestros días. ULISES.
http://www.revistacodice.es/codice_18/agustingarcia.pdf
domingo 24 de mayo de 2009

Actualmente, el “gran tema” de conversación entre la derecha es el “aborto”. ¿Por qué hoy quieren convertirse en lo que nunca han sido? ¿Por qué se autocongelan hasta el final de nuestros días? ¿Por qué no miran más allá de su propia mano? Y lo más importante, ¿por qué ocultan lo que todos hemos visto? Su orgullo y gallardía los están sumiendo en las tinieblas.
Intentan borrar los días en que trasladaban a sus descendientes al extranjero. “Viajes de negocios” interesados en los que el único objetivo perseguido era, además de “limpiar” sus congéneres, el de alcanzar los altares de la honorabilidad y el orgullo en su “magistral sociedad”.
¡Maldito amo, don dinero! ¿Ese es el fin que tú persigues? ¿El de plasmar fachadas de “buena gente”, de intelectualidad, de insensatas posiciones, de cuellos erguidos,… en aquellos que te poseen?.
Hoy la labor del socialismo es la de poner a todas las clases sociales al mismo nivel, algo que rechazan escabrosamente las clases sociales más altas. Todos tendremos el mismo derecho de emprender acciones que creamos más convenientes para nuestras formas de vida, independientemente de que nuestros bolsillos brillen o estén repletos de telarañas. Quizás esa sea la razón más efectiva para que la derecha saque sus armas y artimañas antisociales.
Seguiremos defendiendo nuestras almas y nuestros espíritus ya que tales normas estarán presentes para el que quiera hacer uso de ellas y, en ningún caso, serán de obligado cumplimiento para la persona que no desee llevarlas a cabo. Distinto es que la derecha compare a los demás con sus propios argumentos. La Democracia es hábil y precisa: nos distingue a todos y a cada uno de los españoles por nuestra forma de vida, de pensamiento, de acciones,… y su principal valuarte es la LIBERTAD para que cada cual, dentro de un ordenamiento, haga lo que crea más conveniente.
Todo lo que nos mueva hacia un futuro más libre, más igualitario y más social será bienvenido en nuestra sociedad. Todo es así de fácil, lo demás sobra, incluido el conservadurismo de la actual derecha española. ULISES.